Texto de Sala – Sociedad

De la interacción humano-máquina, los videojuegos se han convertido también en una excelente interacción humano-humano. A través de ellos, el usuario logra volcar sus deseos e inquietudes y establecer una comunicación directa consigo mismo (explora su propia identidad con la experimentación con avatares y prácticas de juego) y con los demás (permitiendo otros tipos de interacción).

 

Las implicaciones sociales de los videojuegos abarcan innumerables posibilidades. Por un lado, fomentan y enriquecen la noción de la identidad, y por otro, consolidan las construcciones sociales estereotipadas al tiempo que irrumpen los esfuerzos por lograr una mayor integración y diversidad. Tampoco debemos olvidarnos de las enormes comunidades virtuales y el fenómeno de los e-sports, así como de la frontera cada vez más difusa entre lo real y lo virtual.