Texto de Sala – Fuera de la pantalla

Actualmente, la repercusión social de los videojuegos ha llegado a unos límites inimaginables, de los cuales no somos plenamente conscientes. Si apartamos por un momento la vista de la pantalla y miramos a nuestro alrededor, nos encontraremos ante una realidad desbordante, que ha incursionado en nuestros hogares logrando conectar a millones de personas a través de entornos virtuales. La magnitud de sus efectos discurre desde la motivación y estimulación de nuevas formas de deporte electrónico, hasta la posibilidad de experimentar con nuestras identidades y establecer relaciones sociales.

La ciencia ha tomado el videojuego como objeto de estudio, desarrollando investigaciones sobre las mejoras cognitivas que produce en el cerebro. Asimismo, se ha empleado como instrumento destinado a avanzar en la resolución de ciertas incógnitas o cuestiones científicas, invitando al usuario a colaborar mediante el juego.