Texto de Sala – Ciencia

Desde los estudios procedentes de las neurociencias, como los llevados a cabo por los equipos de Tanaka (2013), Hyun (2013), Gong (2015) o Palaus (2017), sorprenden los datos de la mejora de diferentes áreas del cerebro debido al uso continuado de videojuegos.

Estas investigaciones han demostrado progresos en las habilidades cognitivas de personas saludables, como el aumento de la actividad neuronal y la plasticidad cerebral. Asimismo, en la actualidad se está valorando su uso en terapias de recuperación ante casos de deterioro cognitivo.

Más allá de las mejoras cerebrales, los videojuegos se han posicionado como aliados de la tecnociencia contemporánea. Se emplean en diferentes áreas y con diferentes fines, entre los que cuentan su uso en: epidemiología donde se emplean simulaciones para estudios sobre el control de epidemias;  terapias de rehabilitación; la formación y el entrenamiento de personal sanitario o en la investigación colaborativa que promueve la ciencia abierta mediante sistemas de computación humana.Es esta última aplicación en la que se centra esta sección, ya que abre la ciencia a la participación ciudadana y muestra cómo la cooperación puede dar excelentes resultados en el ámbito científico.